Estrategia para que el comprador de una vivienda usada

pague menos en el ITP

Después de comprar una vivienda hay que abonar el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP), que varía en función de la comunidad autónoma donde esté ubicada la vivienda. El contribuyente puede liquidar este tributo por un valor inferior al que figura en la escritura de compraventa, siempre que compruebe que ese valor corresponde con el que contempla la Hacienda autonómica correspondiente.

El argumento que ha de utilizar el contribuyente es sencillo; el valor real de los inmuebles, que es el que hay que declarar en el ITP o en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, no tiene por qué coincidir con el precio efectivamente pagado. Por ello, el contribuyente consideró que es perfectamente posible tributar por un valor inferior al efectivamente pagado, sobre todo cuando dicho valor se fundamenta en los propios valores aprobados por la Consejería de Hacienda competente.

Las conclusiones

Si el contribuyente declara un valor inferior al precio incluido en la escritura pública, lo normal es que la Administración le inicie una comprobación de valores. En este caso, el contribuyente deberá recurrir tal comprobación para hacer valer el valor declarado, y la improcedencia de iniciar una comprobación de valores cuando se ha declarado conforme a los valores publicados por la Administración.

En estos casos sí podrá iniciarse una comprobación de valores, y en el marco de ésta será inevitable que se considere que la base imponible del impuesto es el precio efectivamente pagado.